La biblioteca María Lejárraga se encuentra en el Parque de San Sebastián de Ogíjares. Con el tiempo parte del parque se ha visto invadido por el ferial, cambiando la naturaleza del suelo por un pavimento duro. En esta misma explanada hay una zona de juego de niños y una vivienda-secadero. Este último elemento se eligió para el concurso de ideas con una doble intención: recuperar su actividad y convertirlo en biblioteca pública.

El proyecto consta de dos zonas: una de rehabilitación de la vivienda-secadero existente y una ampliación de nueva construcción. Lo importante de este proyecto es crear un ambiente óptimo para la lectura. Dejando la huella del secadero. Reproducimos el ambiente del secadero de tabaco mediante una serie de luminarias que descienden hasta las mesas de lectura.

La sala principal de lectura es un espacio próximo a la naturaleza. Esta construida en madera de elondo y tiene los árboles del parque como telón de fondo. Esta arquitectura efímera que respeta el espacio verde en el que se encuentra adquiere múltiple matices de luces y sombras, ayudando al lector a sumergirse en el mundo que encierra cada libro.